Es hora de volver a mi



Afortunadamente siempre se puede volver a empezar mientras estemos vivas.
Maldito Coronavirus! No sé a ustedes cómo les fue pero hoy me puse un “hasta aquí” para volver a mí. Porque entre el encierro vforzoso, la convivencia con hijos y esposo 24/7, el no tener a alguien de apoyo en casa, la pérdida en doce días de tres miembros muy queridos de mi familia por culpa de este pin... virus, que a mí también me dió Covid (obviamente mis defensas estaban bajísimas por la tristeza y la incertidumbre), perder mi chamba habitual, que emocionalmente no había tenido nunca en mi historia esta confrontación conmigo misma (en muchos aspectos), lo que pensé que en mi familia iba bien y al estar todos juntos me di cuenta de que era otra la realidad, que me la viví haciendo quehacer y regañando a todos para que ayudaran, que no salía de la cocina  haciéndoles de comer todo el día,  que nos la vivimos encerrados en casa, que me cerraron mi amado Spinning! ...el Zumba, y etcétera, etc; pues terminé olvidándome de lo más importante: CUIDAR DE MÍ. Y como resultado, kilos de más (varios), autoestima dañada, culpas, enojo, frustración, arrepentimiento por dejar de ser quien soy, por abandonarme tanto... y así me puedo seguir.
Pero quién no entró en un periodo (o varios) de crisis? Quién no comió de más? Quién no ha llorado mucho y no se ha confrontado con la realidad al estar en casa consigo mismo? Cuando antes estábamos tan ocupados en todo, menos en nuestro ser. Pero sí en el interior de los demás miembros de la familia, no?
Por primera vez en la vida supe lo que era la depresión. Pero al mismo tiempo me remordía la consciencia por pensar lo malagradecida que estaba siendo; pues con tener techo, vida y salud, qué más quería? Sin embargo no me sentía feliz. Y entonces todo en mi cabeza se enredaba más.
En fin,  entre tanta cosa y situación me perdí. Porque YO ME LO PERMITÍ. Porque le di el poder a todo y a todos de mi BIENESTAR .
Hoy mirándome al espejo dije “YA BASTA”. “Ya estuvo bueno de autosabotearte, de echarle la culpa al Covid, de estar llorando por las situaciones que han sucedido que te han abierto los ojos. Basta de lamentarte, de quejarte y mueve el trasero de nuevo! Ármate de valor, agárrate y muy fuerte los ovarios y ponte a hacer las cosas positivas que te hacen feliz! Despierta agradeciendo a Dios como lo hacías siempre y pon tu música para empezar tu día cantando y bailando como tanto te gusta! PON LÍMITES (empezando por ponértelos a ti)! Agradece que estas viva, que no te falta nada, y que con todo y esta sacudida, hoy como siempre, eres lo suficientemente fuerte, valiente y chingona  para salir adelante una vez más!”
Ni yo entiendo por qué olvidé todos mis diplomados de Inteligencia Emocional, de Medicina Alternativa... Los cursos que tomé durante todos estos meses de encierro. Cursos de motivación, autoconocimiento, PNL,  Meditación, Sabiduría Zen y tanta cosa que le he metido a mi cerebro! Pero así fue. Nomás hiciera lo que hiciera y trajera todos los conocimientos de años que traigo, NO ESTABA SIENDO FELIZ.
Hoy solo quiero invitarlas a todas; sobre todo a las que se sientan perdidas como yo y anden en ese círculo vicioso emocional, a que con ánimo se vean al espejo, se echen porras, se abracen, se amen mucho y no se permitan que nadie ni nada afecte su autoestima. Que a nadie culpemos de lo que estamos dejando de hacer para vivir un día a día en paz, en armonía, pero sobretodo en felicidad con nosotras mismas. Porque la solución y las respuestas están aquí: en nuestro mismo ser (que bastante sabio es). Primero hay que cambiar lo que tenemos en la mente y el corazón para que pueda cambiar nuestro entorno y entonces, NUESTRO MUNDO! Y no es descubrir nada nuevo. Sólo es VOLVER A TI. A tu verdadera esencia y a tu perfecto y maravilloso SER .

Con mucho amor y esperando que esto te llegue al corazón, pero sobre todo te motive
-Yamel